Luego del robo a Macri

Zúccaro ve “componentes políticos” en el tema de la inseguridad

El jefe comunal habló de “intereses”, que apuntarían a desestabilizar a Scioli y a su ministro de Seguridad, Carlos Stornelli. Mientras tanto siguen las reuniones en el Concejo Deliberante para abordar la problemática.

 

Luego del robo que tuvo como protagonista al diputado provincial Jorge Macri y a una centena de adherentes al PRO, el intendente Humberto Zúccaro habló de “componentes políticos”, en el análisis de los últimos episodios de violencia que se produjeron en el distrito y la región.

“Creo que hay componentes políticos en la cuestión de la inseguridad, pero no sólo en términos locales, sino provinciales”, sostuvo ayer Zúccaro en diálogo con la prensa local, luego de una entrega de pensiones (ver página 2).

En ese sentido el jefe comunal citó un ejemplo concreto: “Hubo dos casos de violación seguida de muerte en San Miguel, y el tema no apareció en ningún lado, sin embargo se roban un auto en Pilar y termina siendo un escándalo nacional”.

En ese contexto y con elementos en la mano, para el Intendente hay intenciones de provocar un malestar generalizado en el ámbito del territorio bonaerense, con el fin último de desestabilizar al gobernador Daniel Scioli y a su ministro de Seguridad, Carlos Stornelli.

“Creo que hay algo más detrás de estos hechos, pero da la sensación de que hay interés de desestabilizar al gobernador Daniel Scioli y al ministro de Seguridad de la provincia Carlos Stornelli”, explicó el jefe comunal.

Pero el mandatario no quiso ponerle nombre ni apellido a la historia. Inclusive ubicó a los responsables del supuesto fuera de los ámbitos del distrito.

“Creo que al responsable de lo que nos está pasando hay que buscarlo fuera del distrito. No hay que olvidarse del 2001, en donde está claro el ejemplo de cómo funcionan determinadas cosas cuando se quiere, por ejemplo, derrocar a un gobierno”, remarcó el titular del Ejecutivo.

 

Impersonal

 

Pero para Zúccaro los supuestos dardos de la movida desestabilizadora no lo apuntan de manera directa. Ni siquiera apuntan al distrito, sino que Pilar se usaría como caja de resonancia para que cada episodio tenga cobertura en los medios nacionales, por pequeño que sea.

“Creo que esta movida no es contra mi persona ni contra Pilar, pero me da la sensación de que hay una movida que apunta desestabilizar, intentando sembrar el delito y la inseguridad en cada esquina de la provincia”, insistió ayer ante la prensa.

En ese sentido aseguró que “los sucesos violentos que se produjeron en los últimos días son impersonales. Parecen tener la intención de plantear la inseguridad a cualquier precio, pero no van dirigidos a nadie. Somos todos víctimas”.

Respecto de las soluciones, Zúccaro sigue en contacto con los concejales que integran la comisión de Seguridad del HCD, que preside Carlos Olivera, desde donde surgirán algunas ideas para palear la escalada de la ola delictiva.

“Lo peor que puede hacer un intendente es quedarse con los brazos cruzados, así que vengo manteniendo una serie de reuniones con los jefes policiales y los concejales, para darle tratamiento a la cuestión”, dijo ayer en rueda de prensa.

Una de las cuestiones sobre las que se trabaja es la de reparar 17 camionetas que serán destinadas luego al uso policial, para patrullar los caminos y calles del distrito en el marco de tareas de prevención.

“Vengo de reunirme con el empresario que decidió hacerse cargo de la reparación de las camionetas, y todo marcha muy bien”, sostuvo el Intendente ayer, al cierre del contacto con los medios locales.

 

Reunión en Seguridad

 

Ayer, al cierre de esta edición, los concejales que integran la comisión de Seguridad del Concejo Deliberante concretaban un nuevo encuentro, para seguir puliendo detalles de lo que será un plan integral en esta materia, para todo el distrito.

Entre las cuestiones que se disponían a abordar figuran la de la problemática del corredor nocturno de la Ruta 8 y la posibilidad de instalar cámaras en puntos estratégicos del distrito. Además, se iba a debatir la idea de motorizar una encuesta domiciliaria para conocer detalles sobre el fenómeno delictivo, en particular aquellos hechos que se producen en los barrios pero que no se denuncian formalmente.