Diez extensas pisadas de Juan Cena

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El atleta cumplió una década de pura dedicación al mundo running. Su pasión por el atletismo, los podios, las piedras en el camino, pero todo con la misma energía del comienzo es de lo que nos habla Juan en esta nota.

Hoy en día no es para nada fácil dedicarse al atletismo. Muchos pensarán que todo pasa por calzarse las zapatillas, llenar la botellita con agua, ponerse unos auriculares con buena música y salir al trote, cosas que hacen de una persona un corredor. ¿Pero saben que hay detrás?

La dedicación, la paciencia, el tiempo sacrificado que aísla al deportista de otras actividades, de los amigos, de la familia y el gasto desmedido en inscripciones, viajes, alojamiento. De eso sabe bien Juan Cena quien está cumpliendo diez años de carrera, una década de pasión y dedicación en casi 400 maratones.

Muchos años que te permitieron vivir experiencias de todo tipo ¿recordás alguna en especial?

Cada una de las competencias tiene un recuerdo especial. El Cruce de Los Andes fue una experiencia muy linda, un logro que no estaba en mis planes. Eso revalidó todo el trabajo duro que venía haciendo y será la carrera que más guardo en mi corazón.

¿Y la que más te costó?

Eso va dependiendo la temporada. Atrás de cada carrera va un trabajo duro, todas tuvieron lo suyo ciertamente. Aunque las últimas competencias son las que más están costando. Uno se tiene que ir manteniendo, ya que te vas poniendo más grande y empiezan a aparecer corredores más jóvenes.

La última temporada es la que más me está costando, el tema es el dinero. Eso es una constante en este deporte. Es una disciplina muy solitaria, muy personal más allá que tenemos gente atrás de nosotros que siempre nos están apoyando, cuesta muchísimo mantenerse, en todos los sentidos. Pero todo esto no opaca lo mucho que disfruto correr, es algo impagable.

Después de que te quitaran la beca aseguraste que no ibas a volver a correr ¿Pensaste en tomar esa decisión otra vez?

Fue un golpe muy duro. Me sacaron algo que me correspondía, pero por suerte nunca me detuve. Hoy en día hago lo que yo puedo, manteniéndome con lo poco que yo gano para poder seguir compitiendo. Por supuesto que hay altibajos, pero se puede salir adelante. Voy a seguir adelante hasta lo que me de.

Ahora tengo un gran apoyo por parte de todos mis alumnos del Manzanares Running. Si solo hubiese estado corriendo, la decisión hubiese sido diferente.

¿Disfrutas siendo profesor?

Muchísimo. Ver como los chicos van progresando es increíble. Uno ya vivió esa etapa y sabe de lo que se trata. La verdad es que se me abrió una etapa que no pensé que iba a pasar, disfruto muchísimo de lo que estoy haciendo y no lo dejaría por nada en el mundo.

¿Qué significa atletismo para vos?

Después de tantos años, se transformó en algo fundamental para mí. Vivo prácticamente con los chicos y entreno todos los días. Es algo que llevo en el alma y que lo seguiré haciendo por siempre.


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